Maneja tu síndrome del impostor

Cómo tener éxito a pesar de dudar de ti mismo

Te levantas un día sintiéndote cansado.

Tienes que ponerte a trabajar porque necesitas arrancar tu negocio, pero no tienes ganas.

Te sientas a desayunar y retrasas todo lo que puedes el momento de sentarte frente al ordenador.

Crees que lo que haces es mediocre.

Nunca llegarás a tener el éxito que necesitas para poder vivir de tu negocio porque no eres tan bueno.

A pesar de llevar algún tiempo viviendo de tu negocio todavía no te lo crees y piensas que cualquier día de estos todos se darán cuenta de que eres un fraude…

Tranquilo, lo que estás sintiendo es un ataque agudo de autocrítica.

Todos llevamos dentro un crítico sin piedad que aparece de vez en cuando para arruinarnos el día.

Tu crítico interior es eso que te impide terminar los proyectos que más te apetece emprender porque te hace dudar de ti mismo.

Yo he sufrido bastantes ataques de autocrítica aguda así que decidí leer mucho sobre el tema e hice un curso donde me dieron algunas técnicas para manejar este sentimiento de mierda.

Si tú también los sufres y te están impidiendo disfrutar de tu emprendimiento, o simplemente, de tu vida en general, quédate.

Voy a compartir contigo las técnicas que aprendí para manejarlo.

Esto no es psicología barata, es una guía de supervivencia 😊

Vamos allá.

Copywriting Internacional

¿Quién es tu peor crítico?

Tú. Sin duda.

O mejor dicho esa voz interior socarrona que llevas dentro y que aparece cada vez que estás adentrándote en terreno desconocido.

Piénsalo.

Cada vez que has decidido salir de tu zona de confort y embarcarte en una aventura nueva, ya sea profesional o personal, aparece esa vocecilla chillona que te dice:

  • ¿Pero dónde vas alma de Dios? ¿No ves que no vas a ser capaz?
  • Que no, que lo estás haciendo fatal, que no sabes dibujar por mucho que lo intentes.
  • ¿A eso llamas canción? ¡Pero si suena igual que el principio de la melodía de la Champions!
  • Vaya diálogo de mierda que te ha salido. Suena más falso que la risa de la novia de tu hermano cuando le ríe sus gracias.
  • ¿A quién pretendes engañar con ese post en Instagram? Pero si no tienes ni idea de lo que estás haciendo tú en tu negocio, como para aconsejar a otros…

Así es.

Esa voz te dirá estas y otras miles bondades cada vez que te propones hacer algo que te impone.

No, no eres una loca.

Y tampoco eres una débil que duda siempre de sí misma.

La realidad es que estás siendo valiente adentrándote en terreno desconocido y por eso aparece esa voz socarrona que no te deja en paz.

¿Y sabes quién es esa voz?

Esa voz está formada por todas esas voces que alguna vez te convencieron de que no serías capaz.

Tu padre cuando le dijiste que querías ser escritora: “Pero hija, eso es muy difícil, anda estudia derecho que tiene muchas salidas”.

Tu madre cuando le dijiste que querías irte a trabajar a Londres un verano: “Ay hija qué miedo, que esa es una ciudad enorme con gente muy chalada”

Tu profesor de matemáticas cuando te dijo con desgana: “Anda vete a sentarte. Si sigues así nunca aprobarás la asignatura”

No es que tus padres no quisiesen lo mejor para ti, simplemente estaban proyectando sus propios miedos sobre ti.

No querían que te adentrases en lo desconocido porque eso les preocuparía (no encontrará trabajo, le pasará algo malo en Londres) y egoístamente los padres solo quieren estar tranquilos.

Y tu profesor… Bueno, hay profesores que tendrían que hacer un curso de psicología infantil, la verdad…

En fin, ya todo eso no importa.

No podemos cambiar el pasado ni culpar a los demás de nuestras inseguridades.

Esas personas no tenían malas intenciones cuando lo hicieron, además, ya tienen bastante con sus propios miedos.

El caso es que tu crítico interior estará siempre dentro de ti, porque forma parte de tu pasaje por esta vida.

Y la verdad sea dicha, lo que en realidad pretende es protegerte.

No quiere que sufras una nueva decepción o que quedes en ridículo delante de todos, por eso trata de protegerte impidiéndote que hagas aquello que se sale de lo cómodo y lo seguro.

Pero si estás decidido a hacerlo, tienes que controlar esa voz.

No discutas con tu crítico interior, argumenta

Lo peor que puedes hacer es discutir con tu crítico interior e intentar callarle.

No servirá de nada porque atacará más fuerte.

Hay otra manera.

Y esto lo aprendí en un curso de escritura que hice hace algún tiempo.

Los escritores tenemos que lidiar todos los días con nuestro crítico interior.

Escribir es una profesión muy solitaria y es muy fácil dudar de uno mismo, ya que también es una actividad creativa.

No ves los resultados inmediatamente y estás expuesto a la opinión de otros.

Por eso en este curso para escribir, una amplia sección estaba dedicada a este tema. Los críticos interiores son los responsables de que muchos buenos proyectos no vean la luz.

En el curso me dieron una técnica que utilizo desde entonces y que siempre me funciona.

Y es la siguiente.

Imagina que tu crítico interior es una persona que se parece mucho a ti.

Tal vez tenga el pelo diferente.

Ponle un nombre. La mía se llama María. Te la presento.

Suscríbete a mi lista y recibe emails con todo lo que sé sobre escribir copy y sobrevivir con mi negocio.

Dibújala y escribe las cosas horribles que te dice. A mí me dice estas:

“Nunca serás tan buena como tal y tal”

“Siempre has sido perezosa y para triunfar en esto tienes que trabajar duro”

“¿Por qué quieres ser escritora? Hay miles de cosas que no cuestan tanto esfuerzo”

“Cómo vas a escribir en inglés si no eres británica”

Después de haber escrito estas frases, pienso en que María es solo una niña asustada que tiene miedo a sufrir y por eso me avisa de que no me salga de mi zona de confort.

Pero yo quiero salir, así que tengo que sentarme con ella y hablarle dulcemente.

“María no tengas miedo, no voy a hundirme si fracaso, pero quiero seguir porque escribir es lo que de verdad me gusta hacer en la vida”

“Quizás nunca llegue a escribir como Elena Ferrante pero quiero seguir haciéndolo porque disfruto con ello”

“No soy perezosa, la prueba es que siempre he trabajado duro cuando quiero algo, me he sacado una carrera difícil, hablo 5 idiomas, he conseguido trabajar por mi cuenta”

“No soy británica pero escribo muy bien en inglés, gente nativa me lo dice. Además cada día mejoro y aprendo más palabras” 

Y entonces María se tranquiliza y me deja seguir trabajando.

Copywriter Inglés

Es bueno que exista

Tener un crítico interior te ayuda a mejorar.

Si consigues silenciarlo cuando estás creando algo y dejarlo salir cuando lo estás valorando, no tiene por qué ser negativo.

Por ejemplo, cuando estoy editando un texto María me ayuda porque me hace ver frases que no están claras o metáforas que suenan demasiado cliché.

Tu crítico interior te puede ayudar a perfeccionar una idea de negocio viendo los fallos que tiene para que los corrijas.

Lo que tienes que aprender es a diferenciar cuando te está ayudando a ser mejor y cuando te está paralizando evitando que sigas adelante con un proyecto que te ilusiona.

Este es el secreto.

Si te llevas bien con tu crítico interior podéis formar un equipo invencible. Clic para tuitear

Conclusión

No te desesperes cuando dudas de ti mismo.

Es normal y le ocurre a todo el mundo. Incluso a gente famosa que parece muy segura de sí misma. Todos tienen su crítico interior.

Haz las paces con él y cógele de la mano.

Y cuando tenga miedo de fracasar susúrrale al oído:

“Lo sé, a mí también me da miedo pero no pasa nada. Queremos hacer esto juntos, si no lo intentamos nunca estaremos del todo completos. No tengas miedo, estoy aquí para protegerte”

About Elena de Francisco

Escribo copy que engancha para negocios sin fronteras. Vivo en Holanda, pero escribo donde me pille. Mi entretenimiento favorito es aplastar contenidos sosos que no dan resultados y transformarlos en palabras que venden.

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