Optimizar la conversión

Los mejores consejos para optimizar la conversión

Cada vez resulta más difícil atraer tráfico a una web ya que hay muchísima competencia.

Todos los negocios tienen presencia en Internet.

Son muchos los que activamente buscan atraer tráfico con anuncios en Google y en las redes sociales, o posicionando palabras clave que generen tráfico orgánico.

Por eso cada vez es más importante convertir esas visitas en posibles clientes, para que nunca se vayan de tu página con las manos vacías y sin dejar una manera de contactarles de nuevo.

Hoy en día la gente no quiere que les vendas nada en frío. Hay tanto de todo por Internet que muchas personas se vuelven desconfiadas o simplemente se aburren de ver tanta cosa.

Pero existen maneras de convertir un público frío en clientes satisfechos; la clave está en las relaciones.

Las personas somos seres humanos que necesitamos el contacto con otros humanos.

Queremos ver que detrás de una marca hay personas de confianza que han creado un servicio o un producto no solo con el afán de amasar montones de dinero, sino con el beneficio del cliente en mente.

Antiguamente existía la figura del vendedor ambulante que representaba una marca. Ese vendedor vendía cuando conseguía que el cliente confiase en lo que decía.

Hoy no existen los vendedores ambulantes, pero existe Internet.

El secreto está en crear interés y confianza para despertar en el posible cliente el deseo de comprar. Clic para tuitear

Es como cuando estás de vacaciones y en la calle de las tiendas de souvenirs y restaurantes típicos, camareros y comerciantes salen a buscarte y te avasallan casi empujándote dentro de sus negocios.

A nadie le gusta esto.

Prefieres que tengan un escaparate bonito y que te sonrían, y cuando muestres un poco de interés ellos lo aumenten con información interesante acerca de ese objeto.

Lo mismo sucede en el mundo online.

Pues sin más dilación, vamos a ver las mejores prácticas para optimizar la conversión con un público frío como el hielo.

¡No dejes que tus visitas se vayan para siempre a la tierra de Nunca Jamás!

1.      Construye una relación basada en el valor que ofreces

Si creas contenido de calidad en redes sociales y en tu blog, con consejos prácticos e información honesta, tendrás muchas más posibilidades de convertir visitas en clientes.

Muchas empresas lo saben y por eso cada vez es más común que los anuncios de Google y Facebook lleven tráfico hacia contenido que educa y no a una página de ventas directamente.

La gente no quiere que la avasallen vendiendo demasiado agresivamente, las personas quieren primero saber quién eres, qué sabes y por qué deberían hacerte caso.

Poco a poco construirás una relación basada en ese valor que ofreces al público y será mucho más fácil venderles después.

2.      Ofrece un poco más a cambio de una dirección de email

Cuando crees contenido de valor con artículos en tu blog intercala en el texto cajas y llamadas a la acción con tu lead magnet para que las visitas te dejen su email.

El lead magnet es ese contenido que ofrece información muy valiosa (sobre cómo realizar algo o que soluciona un problema de tu público objetivo) y que ofreces gratis a cambio de una dirección de email.

El formato del lead magnet puede ser algo tan sencillo como un pdf, o algo más elaborado como un e-book o un webinar.

Lo que importa no es tanto el formato como la calidad del contenido. Este tiene que ofrecer información muy valiosa para que el posible cliente confíe en ti.

Teniendo la dirección de email de tu cliente potencial podrás enviarle correos para comenzar esa relación algo más personal.

Y es que si la persona te ha dejado su email es porque ya está interesada en lo que tú ofreces y será más fácil convencerla para comprar.

3.      Crea una excelente secuencia de email

Una vez has obtenido la dirección de email de esa persona que ya está interesada, tienes que crear una secuencia de email que ofrezca valor y que aumente la confianza en ti y en tu producto o servicio.

Las redes son también un lugar excelente para obtener leads (direcciones de email de posibles clientes).

Puedes utilizar anuncios en Facebook y mensajes en Messenger ofreciendo tu lead magnet a audiencias que ya han mostrado interés antes, para que la inversión valga la pena.

Los anuncios en las redes sociales son cada vez más costosos así que lo mejor es trabajar con esas audiencias que no son totalmente frías, porque ya han mostrado interés en tu primer anuncio.

Es decir, en un principio vas a mostrar el anuncio a todo tu público objetivo, pero después te vas a centrar en aquellos que han clicado al menos una vez aunque no hayan comprado aún.

Descárgate la guía gratis aquí.

4.      Sé sociable en las redes

Haz que la gente te conozca, comenta en los grupos de Facebook de temática relacionada con tu producto o servicio, comparte tus mejores posts y consejos y ayuda a la gente respondiendo a sus preguntas.

Las redes, y sobre todo los comentarios y preguntas que la gente hace en ellas, te van a servir para conocer mejor a tu cliente ideal, y con ello poder llegar a ellos con mensajes que toquen sus emociones.

En resumen, la única manera de convertir más posibles clientes en clientes reales es ganándote su confianza y ofreciendo valor de forma gratuita primero.

Aquí funciona el viejo dicho de cosechar para después recoger los frutos sembrados.

Tú pensarías que una marca como Netflix no necesitaría crear mucho contenido puesto que todo el mundo les conoce, ¿no?

Y sin embargo su cuenta de Facebook publica todos los días contenido divertido e informativo.

A continuación vamos a ver el siguiente elemento más importante para optimizar la conversión: tu página web.

Estas son las meteduras de pata más comunes que están impidiéndote que conviertas más con tu página web.

Para escribir este apartado me he inspirado en un video de Neil Patel, un verdadero artista del SEO y las conversiones.

Meteduras de pata que debes evitar a toda costa si quieres convertir más con tu web

1.      Ser tacaño e intentar ahorrar con tu proveedor de hosting 

La velocidad de carga es vital. Cada milésimo de segundo cuenta.

La gente no tiene paciencia para esperar a que tu página se cargue y poder seguir consultando información o viendo fotos de tus productos.

Si tu página tarda más de medio segundo en cargar la gente se irá a otra parte, posiblemente a una página web de otro negocio que no es el tuyo y que carga muy rápidamente.

Porque ese negocio no ha escatimado en un buen servicio de hosting, y porque se preocupa por dar una excelente experiencia de usuario.

2.      Tener una landing page demasiado genérica

Tienes que saber de dónde llega el tráfico para poder adaptarte al tipo de cliente que aterriza en tu página.

Si el tráfico proviene de las redes sociales el mensaje tiene que ser menos directo. Tienes que contar una historia y utilizar más argumentos para que esa persona se convenza de que lo que ofreces merece la pena.

Porque la gente que está en las redes no está ahí esperando a que les vendan algo, sino para pasar el rato mirando fotos de amigos o viendo noticias.

Sin embargo, si el tráfico proviene de Google, esas personas ya están buscando una solución a sus problemas. Han tecleado unas palabras claves que les han hecho llegar a tu página, ya sea por ranking orgánico o por un anuncio.

En este caso tu landing page puede ser más directa, ya que la persona que llega de Google está ya interesada en lo que puedes ofrecer y quiere una solución rápida.

Cuanto más específica sea tu landing page para el tipo de cliente que aterriza en ella, más conversiones tendrás.

3.      Miles de distracciones

Hay páginas web en las que entras y te dan ganas de salir corriendo.

Porque agobian.

Chatbots que te preguntan ya de sopetón que si te pueden ayudar en algo. ¡Pero si acabo de entrar aquí y todavía no sé ni lo que ofreces!

Me recuerdan a aquellos vendedores de souvenirs de las vacaciones de los que hablamos antes…

Luego están los pop-ups que te piden que te suscribas a una newsletter que ni sabes de qué va aún, cuestionarios, llamadas a la acción en distintos colorines….

¡¡¡Socorro!!!

Según mi amigo Neil Patel el chat incrementa la conversión pero hay que tener mucho cuidado al usarlos porque pueden agobiar muchísimo.

En mi opinión, y en la de muchos otros, los chats no deberían aparecer hasta pasado por lo menos un minuto.

En ese minuto se ha dejado tiempo a la persona para saber de qué va la cosa y no se le agobia desde el principio.

En este caso el chatbot sería como uno de esos vendedores que te dejan dar una vuelta por la tienda, y cuando te ven interesado por un producto, se acercan amablemente.

Tampoco es conveniente tener demasiadas opciones en el menú principal de una landing page, porque las personas se dispersan fácilmente.

Hay que ir al grano y llevar de la mano a los posibles clientes hacia donde realmente queremos que vayan.

4.      Desconexión de contenido

A veces el link en Google en el que has clicado no tiene nada que ver con el contenido de la página donde aterrizas.

Por ejemplo, el preámbulo en Google habla de cómo puedes conseguir duplicar tu tráfico orgánico en dos meses y después la landing page pretende vender un ebook sobre edición de videos.

A la gente no le va a gustar encontrarse con algo que no tiene nada que ver con lo que se había anunciado antes.

Es una pérdida de tiempo y la gente odia perder el tiempo.

5.      Una pésima versión móvil

Seguro que a ti también te ha pasado, has querido consultar algo rápido en tu teléfono y la web no está adaptada a la versión móvil.

Pasa sobre todo con las páginas de organismos oficiales, que además no tienes más remedio que utilizar porque a lo mejor debes rellenar un formulario urgentemente.

Entonces tienes que estar agrandando el texto continuamente para poder leerlo, yendo a derecha y a izquierda, menús despegables que no funcionan, en fin, un horror.

No dejes que tu página web se parezca a una de las de la administración pública.

6.      No responder a las objeciones

Todas las personas tienen objeciones a la hora de comprar, “es demasiado caro, no sé si me va a servir, a lo mejor no es de calidad”, etc.

No dejes esas dudas en el aire y asegúrate de que el texto de tu página responde a las objeciones más frecuentes de tus clientes.

Para saber qué objeciones pasan por la cabeza de tus posibles clientes, habla con tus clientes actuales, estudia en las redes qué clase de preocupaciones tienen y qué es lo que quieren de verdad de un producto o servicio como el que tú ofreces.

Repito: No dejes ninguna duda en el aire, porque será esa duda la razón por la que se vayan sin comprar.

Ofrece una garantía de devolución o un periodo de prueba para que el cliente no tenga nada que perder.

Si lo que vendes es un servicio, ofrécete a dar una consultoría previa gratuita para que el cliente se asegure de que no vendes humo.

Hay muchas maneras de despejar dudas, ponte en la piel de ese posible cliente y adelántate a sus objeciones con respuestas contundentes.

Testimonios y casos de éxito también ayudan a despejar dudas, así como videos demostrativos de tu producto.

Mucha gente cree que una landing page tiene que ser lo más breve posible para que la gente saque su tarjeta de crédito y compre rápidamente.

No siempre es así.

Lo importante es convencer, y se convence despejando todas las dudas posibles para que al cliente no le quede ninguna razón para no comprar.

7.      Complicar la vida a la gente

El proceso de compra o de suscripción tiene que ser lo más sencillo posible.

La gente no quiere complicaciones, no les hagas dar mil pasos hasta pagar por tu producto, ni tampoco les hagas rellenar información innecesaria para que te dejen su dirección de email.

Las personas tenemos ya demasiadas cosas que hacer en nuestras vidas diarias y queremos que nos faciliten todo lo demás.

Conclusión

Recibir tráfico en tu página y no convertir esas visitas en clientes o leads es lo más triste que le puede suceder a tu negocio.

Haz todo lo posible para que las personas no se vayan con la sensación de que entrar en tu página ha sido una pérdida de tiempo.

Ofréceles algo valioso a cambio de su dirección de email, y para aquellos que ya están más cerca de comprar, facilítales la vida en el proceso, recordándoles también porque no se arrepentirán de haberte elegido a ti.

Foto de portada de Austin Distel en Unsplash

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